Perros & Niños

Niños y perros

Últimamente se oyen muchas historias y casos de perros que atacan a niños, este tipo de historias es tan perjudicial para una parte como para otra, si cunde el pánico, los pobres perros no podrán acercarse a un niño y viceversa…y de verdad que no hay espectáculo más gratificante que ver como tus hijos juegan con tu perro. Hay muchos factores que intervienen en todo, y muchos son de tipo educativo, más que conductivo, tanto de los niños como de los perros.

En el caso de los perros, lo primero y más importante, en mi humilde modo de verlo es;

1) Hay que tratar al perro como a un perro, no como a un niño pequeño, malcriándolo, transmitiéndole miedos, etc, la forma ideal  sería realizar el trabajo de socialización temprana cuando el perro es un cachorro, dejar que juegue con niños pequeños y no tan pequeños y como digo evitar en todo lo posible transmitir miedos, seguro que muchos habéis podido ver casos de gente que no deja que el perro se acerque incluso siendo cachorros, eso a mi modo de verlo es un error, hay que enseñar a nuestros amigos caninos que se puede jugar con los niños y cómo hacerlo, lo ideal sería que desde pequeños, en caso de no tener niños en casa, el perro se pudiera relacionar con niños en el parque, vecinos, hijos de amigos, etc, es importante que los niños sepan cómo han de jugar con el perro, a fin de que dichos encuentros sean positivos para ambas partes. Hay quien indica que es mejor que estos “encuentros” se realicen en sitios “neutrales”, parques, calle, etc…yo creo que es mejor comenzar en el ambiente del perro, para ir introduciendo después nuevas variables, como es el entorno, incluso en caso posible cambiar el entorno para que al principio sean sitios más tranquilos y posteriormente ir añadiendo ruidos, más gente, otros perros, etc.

2) Hay que enseñar a los niños que los perros son seres vivos que hay que tratar bien y no maltratar. Cuando los niños son pequeños (de 1 a 4 años), seguramente sea más difícil, sobre todo si les gustan los animales, puesto que intentaran cogerlos de cualquier manera y es posible que les hagan daño, hay que tratar de evitarlo a toda costa, una buena forma es; sentados en el suelo, a un lado el niño y tomar al cachorro, enseñar al niño como acariciarlo sin hacerle daño, después de un rato, enseñándole, dejárselo al niño, para que a nuestro lado siga el acariciándolo, pasado un rato si todo va bien, podremos dejarlos un poco más “solos”, pero siempre bajo nuestra supervisión, hay que tener presente, que tanto niño como cachorro no controlan sus fuerzas y ante un achuchón demasiado fuerte, el cachorro puede morder al niño. No debemos tener miedo a esto, lo más probable es que ambos aprendan algo de esta situación, lo más importante es que después de una situación así, tratemos de que el niño y el cachorro vuelvan a estar juntos lo antes posible.

Los niños no han de acercarse a todos los perros de igual manera

Otra cosa es enseñar a los niños como acercarse a un perro “nuevo” o desconocido, lo primero en caso de no conocer a un perro es preguntar al dueño, acercarse tranquilamente, sin gritos ni aspavientos y antes de acariciarle, dejar que nos huela, empezando por la mano, no por la palma, sino por el anverso de la mano, si vemos que el perro rehúye o saca los dientes, lo mejor es echarnos para atrás tranquilamente y no acercarnos , el perro en caso de sentirse intimidado o acosado podría llegar a modernos, tenemos dos opciones o dejarlo “pasar” o pasado un rato y si vemos que el perro está tranquilo, volver a repetir la operación.

Hay que indicar que existen una señales que nos sirven para comunicarnos con los perros, y transmitirles nuestras emociones y sentimientos, podéis leer un libro sobre ello en este sentido “El lenguaje de los perros – Las señales de Calma” de Turid Rugaas, transcribo el primer párrafo que creo que es muy instructivo en este caso:

“El enorme Pastor de Brie realizó un violento ataque acompañado de gruñidos y ladridos. A toda velocidad se dirigía a la pequeña Elghund, que se paró, se quedó inmóvil y giró su cabeza hacia un lado. El perro se paró perplejo, desconcertado, a tan sólo unos pasos de la Elghund, como sin saber qué hacer. Entonces, buscó a un lado y a otro alguna actividad alternativa, olisqueando ligeramente el suelo, distraídamente, y finalmente volvió al punto de partida.”

Este mismo comportamiento es el más indicado para realizar nosotros mismos con nuestros perros cuando tengan algún comportamiento no deseado y que entrañe mordiscos, os pongo un ejemplo;

Hace unos meses nuestra perra Flix, cuando jugábamos en la calle, cuando se ponía muy nerviosa y no conseguía lo que quería, frisbee, palo, correa, pelota, etc…me mordía los tobillos, al principio, trate de evitarlo, cortando la actividad que estuviéramos haciendo inmediatamente y dando un grito de “NO”, sin embargo su comportamiento en este sentido no mejoraba, algunas personas con las que lo hable, me aconsejaron leer este libro, y para evitar este comportamiento, cuando me mordiera, que me girase de lado y diera un grito agudo como de dolor, la verdad es que era de dolor, todo sea dicho de paso, solo lo tuve que hacer dos o tres ocasiones y el comportamiento ceso.

Los niños y los perros han de jugar juntos, les vendrá bien a ambos.

Este mismo comportamiento lo he visto en mis hijos pequeños, en alguna ocasión jugando en el parque con algún cachorro. Recuerdo unas cuantas veces con un cachorro de bull terrier, demasiado cariñoso, que les “saltaba” para lamerles la cara, pero que se le escapaba algún “pellizco”, ellos simplemente hacían eso, se giraban y gritaban, el cachorro paraba lo justo para llegar y separarlos, por su puesto siendo un cachorro su interés y curiosidad era más grande que otra cosa, pero a los dos o tres encuentros el cachorro ya no repetía el comportamiento y eran mis hijos los que se agachaban para acariciarlo y dejarse lamer por el perro.

En nuestro caso particular, solamente en una ocasión hemos estado ligeramente preocupados por el posible comportamiento de nuestro perro hacia los niños, ocurrió cuando nació nuestro hijo mayor, nuestra perra Meiga, no había tenido contacto con niños,  y era una perra muy territorial con un profundo instinto de guarda, cuando llegamos a casa con nuestro hijo, lo que hicimos fue ponerlo sobre una alfombra en el suelo y nosotros a su lado, dejamos que el perro lo oliese lo que quiso y cuando ceso su curiosidad, simplemente se fue…nunca tuvimos un problema con el perro y el niño, incluso cuando el niño tenía menos de un año y cuando a lo mejor estaba sentado en una trona, carro o similar y el perro pasaba cerca, lo cogía por el rabo, una oreja o cualquier otra parte de su anatomía y la pobre perra solo ponía cara como diciendo “¿qué me habéis traído aquí?” y la única forma que tenía de quitárselo era dándole un lametón en la cara.

Así pues, si tenéis niños y queréis tener un perro, solo puedo recomendároslo, creo que es una experiencia muy gratificante además de lo mas enriquecedora para vuestros hijos, eso sí, tened cuidado de cómo interrelacionan y enseñadles cómo hacerlo. Y sobre todo, una vez tengáis un perro, enseñadles que no todos los perros son iguales y que no pueden tratar a perros desconocidos como al propio, que lo primero que hay que hacer como decía es preguntar al dueño y con cuidado ver como reacciona, si vuestros hijos son muy pequeños, hacedlo vosotros por ellos, pero sobre todo, no tengáis miedo y no lo transmitáis ni a perros ni niños.

Saludos

JoseA

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2 respuestas a Perros & Niños

  1. nuri dijo:

    me ha gustado mucho, Jose, lo mismo hago yo con esta y mis sobrinas, tienen 2 y 5 años, con la niña de 5 años, Alicia, la perra juega a muerte, bueno, las dos, y todo bien (las fuerzas son similares, ejjejeje) y con la canija de 2 años, Viky, pues juega suave, la perra se pone al lado de la niña y esta se apoya en la perra y van juntas por todo los sitios, apoyadas una con la otra. Lo curioso es que nosotros las dejamos desarrollar el juego sin entrar y se han acoplado perfectamente, la perra sabe con quien puede ser bruta y con quien tiene que ser suave.
    un saludo

    • Ládrame dijo:

      Yo como digo en el post, creo que lo importante es que puedan interactuar entre ellos, siempre que sea posible y el perro o cachorro este correctamente socializado, además creo que es lo mejor para completar la socialización a un cachorro.

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